martes, 15 de mayo de 2012

APORTES AL PROYECTO DE LEY DE BIOCIDAS


APORTES AL PROYECTO DE LEY DE BIOCIDAS

PRESENTACIÓN

La indiferencia en relación con las consecuencias ecológicas de los procesos modernos, tanto mecánicos como químicos, nos está llevando a una contaminación cada más peligrosa de la tierra, el agua y el aire, poniendo en peligro no solo la vida humana, sino forzando cambios en todo el equilibrio de la naturaleza. Hace ya mucho que hemos descubierto que el mundo está en peligro (Conferencia de Estocolmo 1972, Cumbre de Río 1992), sin embargo no se han registrado innovaciones capaces de neutralizar o mitigar los daños ecológicos producidos por la aparición de descubrimientos en la ciencia y la tecnología. La contaminación ambiental y el recalentamiento global son temas importantes y que han sido incorporados a la agenda internacional.
Desde el Partido Municipal Nuevo Rumbo Placeño planteamos que la dimensión ambiental no concibe al medio ambiente tan solo como una acumulación de conflictos. La dimensión ambiental sobrepasa la categoría de los problemas puntuales, trasciende el tiempo y las fronteras políticas, obliga a considerarlo en todos nuestros planteos políticos, sociales y de políticas públicas de una manera consensuada con todos los sectores de la sociedad. Debemos trabajar por tener una ciudad y un campo en la que nos dé gusto vivir, con vecinos que valoricen, cuiden y asuman como propios los espacios públicos, con una gestión que los rescate, los genere y los desarrolle.
Trabajamos por construir una sociedad que viva en equilibrio con el medio ambiente, a favor de la naturaleza, ya que como humanidad somos parte de esa misma naturaleza, y la agresiones que ella sufre, las sufre el conjunto de la humanidad. Personas, organizaciones y redes sociales estamos luchando para sustituir el sistema agroalimentario de monocultivo extensivo basado en el uso de agroquímicos -que daña a la población y a los ecosistemas y es insustentable económica, social y ambientalmente- por otro que articule la agricultura familiar, la vida campesina y la agroecología. Para ello consideramos la urgente necesidad de impulsar un nuevo paradigma agrícola de manera de poder asegurar suficientes alimentos sanos y accesibles para la creciente población mundial, sobre la misma base de tierra arable, pero con menos petróleo, menos agua, nitrógeno y otros recursos, y dentro de un escenario de cambio climático e incertidumbre económica.
Decía Einstein "No podemos resolver problemas pensando de la misma manera que cuando los creamos". Para ello la ciencia debe ser rediscutida desde una mirada más integral, menos reduccionista; si quiere, desde la mirada agroecológica. Es necesario repensar el INTA, el INTI, las universidades. Hay que hacer ciencia con la gente, investigación con la gente. La IAP (Investigación Acción Participativa) es un camino posible. El sistema científico-tecnológico del país todavía está –en gran parte- al servicio de intereses que no son de todos.
Sostenemos que el modelo agrícola industrial-convencional y sus cuestionables derivaciones biotecnológicas está agotado y no podrá dar respuestas a este desafío. Ante ello el sistema agroecológico se perfila como la opción más viable ya que permite la generación de sistemas agrícolas capaces de producir conservando la biodiversidad y la base de recursos naturales, sin depender de petróleo, ni insumos caros. Esta agricultura de base agroecológica es diversificada, resiliente al cambio climático, eficiente energéticamente y compone una base fundamental de toda estrategia de soberanía alimentaria, energética y tecnológica.
Se debe fomentar la investigación en producción agroecológica, ya que es irresponsable seguir empleando la agroquímica (antibióticos y hormonas en ganadería, plaguicidas y fertilizantes en agricultura) como en el último medio siglo. El control de plagas no es un problema químico sino ecológico (Riechmann, 2003:179)[1]. Hace falta una “nueva cultura” de protección de las cosechas. Cultivar prácticamente sin agrotóxicos, recurriendo a la amplia panoplia de herramientas de control que proporciona la agroecología, es necesario y es posible. No se trata solamente de producir sin venenos, se trata de pensar la producción, la transformación, la comercialización y el consumo  desde un enfoque más integral, ecológico, equitativo, armónico, justo. Producir alimentos, fibras y otros materiales para satisfacer las necesidades de todas y todos, ahora y en las generaciones próximas, es muy diferente a producir mercancías para el mercado mundial.
Se debe diseñar una Estrategia Nacional de Control Agroecológico de Plagas, con objetivos escalonados para eliminar el 90% de los plaguicidas agrícolas en 10 años y reducir el consumo de fertilizantes químicos y recuperar en lo posible la fertilización natural, cerrando los ciclos de nutrientes. Sería posible reducir un 30% en promedio el consumo de abonos químicos en 5 años; y compostar residuos orgánicos para fertilizar y mejorar los suelos, en 10 años (Riechmann, 2004:198)[2].
Para ello hay que fortalecer el SNI (Sistema Nacional de Innovación), entendido éste como la red de agentes e instituciones públicas y privadas (gobierno en sus tres niveles, empresas, universidades, agencias de desarrollo, instituciones sociales de fomento, etc.) que se articulan territorialmente para la introducción de nuevos productos y procesos tecnológicos en la economía.
Se debe implementar un Sistema Integrado de Asistencia Técnica, multidisciplinario, que coordine y articule los aportes realizados por Instituciones y Programas Nacionales (INTA, con sus distintos programas de intervención; INTI; MAGyP con sus distintas dependencias y programas; etc.), de instituciones educativas, provinciales y municipales y los complemente en Programas Departamentales de Desarrollo.
Se nos ha invitado a debatir sobre la reforma a la Ley 3.378, conocida como la Ley de Biocidas, que con modificaciones y complementaciones rige la actividad desde el año 1.988 en la provincia del Chaco. Creemos que mas que atender a un aspecto parcial de la producción, nos interesa debatir sobre el modelo productivo que queremos los chaqueños en el Chaco. De todas maneras, entendemos importante hacer oír nuestra voz en este debate. Y esto es bueno, porque una de las cosas más importante que estamos recuperando en este último tiempo es la capacidad de debatir sobre las ideas y no atacar a las personas. Esto, que se perdió en el ’76 y que luego los sucesivos gobiernos democráticos no pudieron / supieron / quisieron recuperar, es lo que nos permitirá crecer como comunidad organizada, como sociedad civilizada.
Creemos que los debates transfieren poder a los ciudadanos; son espacios donde se reconstituyen las relaciones locales para el logro del bien común; las organizaciones sociales son un ejecutivo colegiado que define y acciona en su comunidad; con atribuciones y mecanismos de control constituidos por los propios vecinos. Los debates contribuyen a crear mayor ciudadanía, a crear mayor poder ciudadano.

ALGUNOS PROBLEMAS

El modelo productivo agrario instaurado a partir de la revolución biotecnológica, sustentado en la reproducción agroindustrial de cultivos de generación biotecnológica o transgénicos u organismos genéticamente manipulados, conlleva la utilización de cantidades crecientes de biocidas (herbicidas, insecticidas, fungicidas, etc.), que estarían afectando seriamente la salud de la población que convive con estos cultivos.
Conocemos por el relato de los productores, de vecinos afectados o por ser testigos directos,  lo que pasa en la provincia en relación a las aplicaciones con diversos biocidas; el daño que ocasiona a los productores, a los aplicadores y a los que viven cerca o al lado de cultivos con aplicaciones de agroquímicos, en sus diferentes variantes. Vemos el daño que se hace al medio ambiente, tanto por la aplicación en sí como por la contaminación con envases, por la quema de los mismos, por las derivas.
El Informe del 1º Encuentro Nacional de Médicos de Pueblos Fumigados realizado en la Facultad de Ciencias Médicas (Universidad Nacional de Córdoba), los días 27 y 28 de Agosto de 2010, se menciona que “desde hace casi 10 años los pobladores de las zonas rurales y periurbanas, donde se desarrollan actividades agropecuarias basadas en el actual modelo de producción agroindustrial, vienen reclamando, ante las autoridades políticas, ante la justicia y manifestándose ante la opinión pública, porque sienten que la salud de sus comunidades está siendo afectada ambientalmente, principalmente por las fumigaciones con agroquímicos que se utilizan en las diferentes producciones agrarias, pero también por la manipulación y depósito de estos químicos en zonas pobladas, el desecho de envases y el acopio de granos impregnados de químicos dentro de los pueblos”.
Este mismo informe da cuenta del aumento de casos registrados por el Hospital 4 de Junio de Presidencia Roque Sáenz Peña, de La Leonesa, del Servicio de Neonatología del Hospital J. C. Perrando de Resistencia, en cuanto a enfermos con insuficiencia renal, malformaciones congénitas en hijos de madres jóvenes, cáncer en personas muy jóvenes, abortos espontáneos y dificultades para quedar embarazadas, problemas respiratorios y alérgicos agudos. Todos ellos vinculados, por los equipos de salud, a un mayor nivel de contaminación química del ambiente, generado por la práctica agroindustrial impuesta en la zona, que desplazó a los pequeños y numerosos predios de algodón preexistentes y exterminó al bosque nativo.
Es público el estudio oficial de la Comisión de Investigación de Contaminantes del Agua del Chaco, creada durante la gestión del gobernador Capitanich, con la participación del Ministerio de Salud local y de la Nación, que al analizar zonas fumigadas en la provincia manifestó que en cánceres infantiles "los valores se encuentran por encima de lo esperado, incrementándose notablemente en los últimos diez años, período en el que los casos registrados triplican la ocurrencia de cáncer en niños menores de diez años". La media mundial de cáncer en menores de 15 años es de 12-14 casos cada 100.000 niños, los datos oficiales de Chaco muestran que el registro trepa a 20,2 en La Leonesa, pueblo sistemáticamente fumigado en forma aérea con diversos biocidas.
El jefe del Laboratorio de Biología Molecular del Instituto de Medicina Regional dependiente de la UNNE -con sede en Resistencia-, Dr. Raúl Horacio Lucero, remarcó que el caso de contaminación en las arroceras de La Leonesa y Las Palmas se ha convertido en un “caso testigo” a nivel nacional. Por otra parte, entendemos que no contamos con estadísticas serias y confiables sobre los motivos reales de muerte, ya que estas aparecen bajo la causa de “paro cardiorespiratorio”, sin atender a cual fue la causa de este paro.
Durante 2010 en Santa Fe fueron varios los casos de fallecimientos de camioneros como consecuencia de la intoxicación con productos que se utilizan para evitar la aparición de plagas en los granos mientras están en carga, incluso algunas organizaciones de transportistas amenazaron con un paro de actividades para que la provincia instrumente controles.
El uso de los envases de biocidas luego de su uso sufre distintos destinos: son tirados a la basura, son quemados, son utilizados para transportar otros productos (entre ellos agua para beber); todos ellos usos no apropiados para un envase que ha sido utilizado con un producto tóxico, o que generan nuevos contaminantes tóxicos.
Esta agresión ambiental se expresa en la pérdida de biodiversidad y el deterioro de otras producciones regionales y/u orgánicas y se están favoreciendo nuevos peligros (inundaciones, sequías, epidemias, etc.).

LAS PROPUESTAS

·         Es urgente avanzar en las restricciones públicas al uso de los plaguicidas, para lo cual es necesario aplicar el principio precautorio, en el convencimiento que para proteger a la sociedad de los efectos de sustancias susceptibles de ser perjudiciales es necesario un enfoque de precaución que pueda exigir que se tomen medidas para limitar la aportación de esas sustancias, aun antes de que se haya establecido una relación de causa a efecto, desde pruebas científicas incontestables.
·         En consonancia con el proyecto de ley 5857-D-2010 presentado en la Cámara de Diputados de la Nación, prohibir en toda la provincia las pulverizaciones aéreas de plaguicidas, agrotóxicos o biocidas químicos o biológicos con destino para el uso agropecuario, cualquiera sea el producto activo o formulado así como su dosis.
·         Prohibir la aplicación terrestre dentro de un radio de dos mil metros a partir del límite de las plantas urbanas, periurbanas, escuelas, viviendas, centros de salud rural, cursos y fuentes de agua, parques y zonas protegidas, etc.; y un segundo perímetro similar que permita la aplicación exigua de agroquímicos. En caso de que se viole la norma, se proponen penas de tres a diez años de prisión. Esas tierras se podrán recuperar para la variedad productiva, como por ejemplo, con huertas y tambos, y para recuperar soberanía alimentaria. No perderá la sociedad, ya que ganará en salud, en calidad de vida, en sostenibilidad ambiental, social y económica. Complementariamente, en el área de protección pueden realizarse actividades productivas -tal vez menos rentables pero más sustentables en el tiempo- que privilegien el desarrollo y empleo local. Desde luego que el gobierno provincial podría ahorrarse la ampliación de hospitales y el costo de la atención médica a la salud de los vecinos afectados por las fumigaciones, muchos de ellos con enfermedades terminales de largo tratamiento o con malformaciones que requieren cuidados intensivos de por vida.
·         Todo establecimiento destinado a la elaboración, formulación, transporte, depósitos, almacenamiento, distribución, fraccionamiento, expendio o aplicación de productos biocidas, debe ubicarse fuera de los ejidos urbanos, y a mas de dos mil metros de las plantas urbanas, periurbanas, escuelas, viviendas, centros de salud, cursos y fuentes de agua, parques y zonas protegidas, etc., rodeados de cortinas forestales protectoras de al menos 10 metros de ancho.
·         En relación a los envases, estos deben volver a las empresas químicas para ser reciclados y reducir los impactos ambientales negativos. Asimismo se debe evaluar el procedimiento de lavado de los envases luego de su empleo dado el consiguiente riesgo que presenta por la contaminación de cursos fluviales y napas. Al ser reciclado el envase deja de pertenecer a la categoría de residuo peligroso y el productor queda libre de la responsabilidad legal.
·         Estudio de cuantificación de daños ambientales generado por grandes empresas agropecuarias y forestales. Cuentas patrimoniales, planificación, para analizar y prever daños ambientales. Procedimiento de reparación de los impactos ambientales negativos y resarcimiento económico a la población damnificada. Prever daños ambientales. Detener en forma urgente las actividades que generen daños irreparables al medio ambiente.
·         Toda ley que regule la aplicación de agroquímico además de contener la prohibición y restricción precedente, debe obligar a las autoridades a efectuar controles epidemiológicos en toda la población cercana  a cultivos que sean tratados con agroquímicos; un monitoreo constante del estado de la calidad del agua sea para recreación, consumo de animales, destinada a su potabilización, al consumo humano (pozos), etc., y que se publiquen los resultados; a mantener actualizados los registros donde se inscriban los aplicadores, comercializadores, etc., como también un registro donde consten las inspecciones/controles realizados, y hacer públicos los registros.
·         Favorecer el rol de contralor de la defensa del medio ambiente, encarando principalmente a través de campañas de concientización desde las organizaciones, dentro del plan de fortalecimiento institucional de las mismas, al permitir asumir un rol más activo en su hábitat.
·         Crear un Comité Interministerial de Salud Ambiental con el objetivo de avanzar en la generación de espacios de discusión y toma de decisiones sobre políticas transversales que tienen relación directa con la protección de la salud de la población vinculada a problemáticas ambientales. Este comité funcionará bajo la coordinación del Ministerio de Salud Pública, siendo integrado además por representantes de los Ministerios de de Producción; Planificación y Ambiente; de Gobierno, Justicia y Seguridad; de Infraestructura y Servicios Públicos; de Desarrollo Social; y de la Administración Provincial del Agua.
·         A través de las instituciones con incumbencias especificas es necesario que se realice:
o   Investigación para proteger la salud y el ambiente, e impulsar el análisis crítico del actual modelo de producción agroindustrial y transgénico, y buscar sistemas que permitan la integración social, el cuidado ambiental, y bajar los niveles de contaminación.
o   Concientización, promoción, divulgación de los efectos nocivos de la aplicación de biocidas, asumiendo la necesidad de educar desde las escuelas, hasta las organizaciones de productores y consumidores.
o   Políticas que concienticen en el proceso de la agroecología y aplicación de tecnologías agroecológicas.
·         Transferencia de la investigación realizada sobre cuidado del medio ambiente que readecue la normativa vigente a los avances del conocimiento, impulsando líneas que permitan incrementar el conocimiento de los perjuicios en el sector rural.
·         Rediseño legal de las realidades particulares respetando la biodiversidad y el cuidado del medio ambiente con el perfil de la agricultura familiar, promoviendo la investigación de tecnologías de producción alternativa y agroecológica adaptadas a cada zona y difundir las que ya existen.
·         Prohibir la fumigación con fosfina y/o cualquier otro tipo de agroquímico a los cargamentos con granos, productos y subproductos de cereales y oleaginosas, en camiones o vagones.
·         Prohibir el uso con fines agrícolas de las banquinas de rutas provinciales a fin de avanzar con la recuperación de corredores biológicos. En varios sectores de la provincia los privados usan las tierras fiscales que están a la vera de las rutas para sembrar cereales y oleaginosas, lo cual no sólo es ilegal sino también genera problemas a la naturaleza. Al respecto, la idea es tener una estrategia alternativa para mitigar impactos negativos, especialmente en zonas que se caracterizan por la escasa disponibilidad de territorio para la conservación de la biodiversidad y las condiciones estructurales y funcionales básicas de los ecosistemas nativos. De esta forma se dará comienzo a un proceso de revalorización del territorio desde una mirada integradora. La recuperación de los costados de banquinas y caminos como corredores biológicos ofrecen una oportunidad para mejorar la conectividad y facilitar el flujo de las especies, permitiendo más y mejores espacios para su desplazamiento, evitando la pérdida de biodiversidad, rescatando especies nativas y evitando la erosión genética, como también mejorar los flujos de regulación y homeostasis propios de los ecosistemas balanceados o naturales que contribuyen a la conservación de condiciones para la sustentabilidad regional.
·         Recomendar a las autoridades del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación el cambio de metodología en la clasificación de los agroquímicos, para que no sólo refleje las toxicidades letales agudas, sino también las subletales y las crónicas; que se aplique el principio precautorio definido por ley a los productos que se aplican y de los que no se conocen todas las toxicidades; y que las personas que hagan las evaluaciones tengan reconocida independencia de criterio.
·         Exigir a los legisladores nacionales de la provincia del Chaco la aprobación del proyecto de ley 5857-D-2010 presentado en la Cámara de Diputados de la Nación, que establece la prohibición en todo el territorio nacional de pulverizaciones aéreas de plaguicidas, agrotóxicos o biocidas químicos o biológicos, con destino al uso agropecuario en el control de insectos, ácaros, hongos o plantas silvestres. Las fumigaciones realizadas por medio de aviones o helicópteros han demostrado que producen una "deriva" de los venenos que se esparcen de manera incontrolable. El Parlamento de la Unión Europea ha determinado su prohibición en todo su territorio y establecido la exigencia de adecuar las normativas de cada país en ese sentido, ya que pulverizaciones de plaguicidas realizadas en Francia eran detectadas en Islandia a los pocos días.[3]

PARA FINALIZAR

Somos muchos los que estamos trabajando, luchando y militando a favor de la vida, por el derecho a vivir en un medio ambiente saludable, produciendo en equilibrio con el medio ambiente, por el derecho a alimentarnos con productos locales, sanos, económicos. Esto implica estar en contra del uso de los biocidas, que como su nombre lo dice, matan la vida. Y que están causando daños sociales, ambientales y económicos de una magnitud hasta ahora desconocida; que están enfermando a la gente que los manipula y a la que vive en zonas aledañas a donde se aplican casi sin control, así como a las personas que compran y consumen alimentos contaminados con estos productos.
La sociedad pide producción de alimentos sanos, pide producir en forma amigable con el medio ambiente, exige el derecho a vivir en un medio ambiente sano. Y la provincia del Chaco está en condiciones de anticiparse para crear y recrear estas formas de producción agroecológica. No solo es un reto político, sino una responsabilidad permanente y una necesidad urgente, ayudar a encontrar caminos creativos y solidarios, que a partir del hábitat particular de cada ciudadano, permitan a las mayorías en inferioridad de condiciones, humanizar sus vidas y ser mas dueñas de su destino, tener más peso en el conjunto de la sociedad para poder contribuir en la construcción, entre todos, de una nueva sociedad, una nueva civilización centrada en la solidaridad, que nos reconcilie con la creación. No es con tecnología de punta ni con artificios económicos ni con caridad asistencial como se va a resolver esta dramática situación. Este es un problema político reconocido pero no asumido, tal vez por anacrónicas ataduras ideológicas, por quienes tienen el mandato de hacerlo. Y no podemos eludir la responsabilidad que tenemos de diseñar el futuro. Esta es nuestra responsabilidad, urgente e impostergable, y hoy los legisladores chaqueños tienen la oportunidad histórica de legislar a favor de la vida, en contra de la muerte.
Ese trabajo, esa lucha y esa militancia persiguen un objetivo mucho más integral: la consecución de un sistema agroalimentario que distribuya y diversifique la producción, que recupere y construya soberanía alimentaria, articulando las diversas alternativas agroecológicas, de la vía campesina, de la agricultura familiar y del trabajo solidario.
Si queremos tener éxito en el cambio que proponemos, es muy importante que trabajemos juntos y no sembremos confusión en esta lucha. Mucho menos que pretendamos apropiarnos en forma privada e individual de los dolores del pueblo y de esa militancia.
No se trata de luchas individuales; se trata de luchas sociales.
Presidencia de la Plaza; 11 de mayo de 2012


[1] Riechmann, Jorge 2003 Cuidar la T(t)ierra. Políticas agrarias y sostenibles para entrar en el siglo XXI. Icaria editorial. Barcelona.
[2] Riechmann, Jorge 2004 Hacia una agroética. Consideraciones sobre ética ecológica y actividad agropecuaria. En Riechmann, Jorge (coord.) Ética ecológica. Propuestas para una reorientación. Editorial Nordan-Comunidad. Montevideo.
[3] DIRECTIVA 2009/128/CE DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO de 21 de octubre de 2009 por la que se establece el marco de la actuación comunitaria para conseguir un uso sostenible de los plaguicidas.

lunes, 7 de mayo de 2012

RECORDAMOS A EVITA EN EL DÍA DE SU NATALICIO



Al recordar el 93º aniversario del nacimiento de Evita, el Partido Municipal Nuevo Rumbo Placeño invita a la comunidad a recordar a una de las grandes mujeres de la historia de la Patria, recordando que la mujer y el pueblo se encontraron, porque amando lo mismo, uno se encuentra.
Cuando en aquel lejano 7 de mayo de 1919, en la localidad bonaerense de Los Toldos, los ojos de Evita vieron por primera vez el cielo de la Patria, nadie hubiera imaginado que el destino le tenía deparado la misión de amparar bajo ese cielo a los más humildes en base a la igualdad, la justicia y al respeto de sus derechos. El camino que forjó con fundamento en el trabajo y la perseverancia para reivindicar a los que menos tenían sigue siendo el norte fijado de este gobierno nacional encabezado por Cristina Fernández. Dos mujeres, dos historias distintas, dos épocas diferentes, pero el mismo camino, aquel que se comenzó a desandar hace 93 años.
Hablar de Evita seria redundante, a ella se la siente, se la vive, por aquello de “volveré y seré millones”, la muestra de ello es este presente de dignificación y de inclusión que se vive en nuestra Patria, es este camino que comenzó a transitar al lado de su compañero Juan Domingo Perón y que finalizará cuando “la felicidad del pueblo sea la grandeza de la Patria”.
En estos tiempos de grandes cambios, de recuperación y consolidación de un Estado fuerte, activo y presente, es el momento adecuado para recordar una de sus frases inmortales ya que en ella está sintetizada el compromiso que debemos asumir quienes apoyamos este proyecto, para lograr la felicidad de nuestro pueblo “Yo siempre he visto en cada descamisado un poco de Dios que me pedía un poco de amor que nunca le negué”.
Francisco Tortella
Gerardo Roberto Martínez
Secretario
Presidente
                                                                            JUNTA PROMOTORA
PARTIDO MUNICIPAL NUEVO RUMBO PLACEÑO
Presidencia de la Plaza (Chaco); 7 de mayo de 2012

viernes, 27 de abril de 2012

EL DEBATE POR LA TIERRA


EL DEBATE POR LA TIERRA

LA BATALLA EN EL CAMPO DE LAS IDEAS Y LA POLÍTICA

La tierra, su propiedad, distribución y manejo; fueron y son temas de debate; fueron y son temas de conflicto. Desde los inicios de nuestra historia la tierra estuvo en disputa; resuelto en algunos casos pacíficamente y en otros con grandes derramamientos de sangre.
En 1878 Roca da inicio a la Conquista del Desierto, desierto que no era tal porque estaba poblado por sus originales habitantes y dueños comunitarios; esa campaña militar fue llevada a cabo por el gobierno argentino contra las naciones mapuche y ranquel, para obtener el dominio territorial de la Pampa y la Patagonia oriental.
Conquistar tierras era el objetivo y se pagó con ellas a quienes financiaron estas campañas. No debemos olvidar que en 1870, hombres, mujeres y niños del norte argentino empezaron a morir a manos de otros argentinos por el pecado de ser lo que eran: indígenas, y por el pecado de tener lo que tenían: tierras. Fue una guerra de escandalosa crueldad, lanzada por Sarmiento en 1870, y que Yrigoyen declaró militarmente terminada en 1917. La resistencia armada indígena duró casi medio siglo, fue una de las guerras más largas que recuerde la historia americana: la guerra contra el indio chaqueño[1].
Todo esto originó una injusta distribución de la tierra, que persiste en nuestro país. En el Chaco, el 84% de los productores poseen menos de 500 hectáreas, controlando sólo el 29% de la tierra, en tanto que el 16% de productores controla el 71% de la tierra.
508 familias con menos de 5 hectáreas ocupan el 0,03% de la tierra, en tanto 152 propietarios- empresas tienen más de 5 mil hectáreas, controlando el 21% de la tierra productiva.
Fue la Constitución de 1949, olvidada en la historia, la que marcaba que la  tierra, como propiedad privada, tiene una función social y en consecuencia está sometida a las obligaciones de la ley con fines de bien común. Incumbe al Estado fiscalizar la distribución y la utilización del campo o intervenir con el objeto de desarrollar e incrementar su rendimiento en interés de la comunidad, y procurar a cada agricultor la posibilidad de convertirse en propietario de la tierra que cultiva (Art. 38 - Constitución Nacional de 1949), institucionalizando derechos de los productores familiares como trabajadores de la tierra y anticipándose a la Enseñanza Social de la Iglesia que algunos años después manifestará que si la tierra está hecha para procurar a cada uno los medios de subsistencia y los instrumentos de su progreso, todo hombre tiene el derecho de encontrar en ella lo que necesita. Todos los demás derechos, comprendidos en ellos los de propiedad y comercio libre, a ello están subordinados: no deben estorbar, antes al contrario, facilitar su realización, y es un deber social grave y urgente hacerlo volver a su finalidad primaria.
Desde los años ´60,  cuando en América Latina,  la mayoría de los países encararon diferentes tipos de reformas agrarias  –en gran medida impulsadas por la Alianza para el Progreso-, a nuestros tiempos, la concepción sobre la tierra se fue modificando: de la  función social de la tierra que  la priorizó para quien la trabaja y con ello  los modos de vivir y trabajar expresada en la cultura de los campesinos,  devino un gran silencio en lo que fue el proceso neoliberal.
“La tierra se volvió un producto mercantil”[2],  el neoliberalismo  quitó  toda implicancia cultural, social y productiva sobre la tierra, midiendo su importancia sólo por los rendimientos productivos y económicos. Hoy la Ley de “Protección al Dominio Nacional sobre la tenencia, dominio y propiedad de las tierras rurales” contribuye  a poner en debate también esta cuestión, que avasalla el derecho de productores/as  y configura la ocupación del territorio a la medida de las ganancias de quienes  la explotan.
El debate por la Tierra vuelve a tomar fuerza y se va complejizando con una variedad de voces donde se expresan, concepciones, sentires, políticas, ideas y opiniones. Todavía hay muchas voces que no se escuchan y que, por alguna razón,  no participan del debate:
a) los que necesitan tierra: un grupo minúsculo es el que se expresa y levanta la voz pero son miles los que tienen algo que decir,
b) los que tienen demasiada tierra: ¿qué piensan, qué sienten, qué los mueve, cómo conciben la tierra?
c) los habitantes urbanos que – en general- no perciben el rol de la producción rural en la construcción del País.
El debate se está dando sobre el campo de batalla mismo, con el riesgo que esto conlleva de hacer primar la fuerza por sobre la razón. Varios casos de juicios por desalojos se registran en la provincia; se amenaza a servidores públicos  con “guardia armada” de empresa Bajo Hondo S.A. que compró ilegalmente tierras a una Asociación Aborigen; se toman tierras; se presiona productores para que entreguen sus tierras a funcionario del  poder y sus familiares.
Sobre el campo de batalla de las ideas podemos mencionar la aprobación de la  citada Ley de “Protección al Dominio Nacional sobre la tenencia, dominio y propiedad de las tierras rurales”; el Proyecto de Ley de Freno a los Desalojos en el Congreso Nacional; el Proyecto de Ley de modificación de la Ley 2913, de Tierras de la Provincia del Chaco.
La defensa de la tierra,  por parte de los sectores populares es una reivindicación histórica  que se va expresando de diferentes formas:
Defensa manifestada en la resistencia a desalojos de sus tierras, donde  nacieron y  vivieron toda su vida,  y que se encontraron un buen día con que alguien dice ser el dueño porque tiene un título de propiedad;
Defensa expresada en la necesidad de distribuir  lo que queda de tierras fiscales  o las recuperadas por su ilegal  adquisición;
Defensa del fin y uso expresada en la ocupación de tierras improductivas de quienes la adquieren para inversión y/o especulación como bien de capital o producción de comoditis (materia prima para exportación) que se convierte en expulsor de pequeños productores;
Defensa a través de la movilización y participación en elaboración de legislaciones o políticas públicas.
Defensa expresada en la necesidad de hacerse de más tierras mediante nuevos mecanismos (bancos de tierras, por ejemplo) que faciliten el acceso a quienes quieran trabajar en ella.
Mecanismos no violentos y de gran ejercicio democrático. Pero suele pasar que mientras se pone en brete a los sectores populares, con las peleas de pobre contra pobres, paralelamente se favorece a los que no suelen decir nada, no por lo poco sino por lo mucho que tienen.
El debate sobre casos de tomas de tierras está poniendo el eje -casi exclusivamente- sobre la propiedad privada, un concepto con una importante carga  ideológica donde prima la idea de que es dueño quien cuenta con papeles y es dueño de lo que puede o quiere comprar, despojando de la responsabilidad o función social de los bienes, que -por más privados que sean-, deben contemplar que la sociedad para desarrollarse sustentablemente, necesita producción e integración de su población en procesos económicos,  socio-culturales, ecológicos  y políticos.
Es necesario  retomar el debate y buscar nuevas formas jurídicas tanto para el acceso, resguardo y previsión de tierras para quienes quieran trabajar  y vivir en el sector agrario, tal como se plantea en la Propuesta de modificación de la ley 2913 tratada en 38 asambleas con productores/as  y otros  espacios de debates. Este proyecto  intenta abordar la cuestión de la tierra (privada o pública), en forma más general no ha tenido lugar  para su tratamiento, y sería una herramienta que podría en algunos años ir mejorando la distribución de las tierras.
Es necesario un Estado jerarquizado, presente y activo en este tema tan delicado y complejo.
Las organizaciones del campo popular que firmamos este documento estamos dispuestas a dar el debate que ayude a sumar la diversidad de voces que necesariamente deben expresarse, con el mayor de los respetos y apuntando al bien común.
CANPO – Corriente  Agraria Nacional y Popular (Chaco)
Central de Trabajadores Argentinos (CTA Chaco)
Corriente Nacional Martin Güemes (Chaco)
Federación de Organizaciones de Pequeños Productores del Chaco
Foro de Agricultura Familiar (Chaco)
Frente Nacional Campesino
Partido Frente para el Cambio
Partido Municipal Nuevo Rumbo Placeño
Unión de Campesinos Criollos de El Impenetrable
Esteban Branco Capitanich – Gerente Gral. Instituto de colonización Chaco
Diputada Nacional María Inés Pilatti Vergara


[1] Vidal, Mario “Extermino en el Chaco”. En http://www.perfil.com/contenidos/2010/07/23/noticia_0046.html (25-01-12)
[2] Dr. Aldo Casella en el Encuentro de Tierra, Soberanía y Derechos Humanos realizado el 16 de Diciembre en el Complejo Guido Miranda